Estoy sentado en un banco de una calle cualquiera, pensando y viendo pasar a las personas, intentando saber que puede estar pasando por sus cabezas mientras no se ni que pasa por la Mia.
Pero pensando y pensando, siempre apareces tu, y pienso en lo que pudo y prodria ser el estar juntos, en las cosas que puede hacer mal para que ya no sean.
Creo que todo es posible, creo que el querer es poder y aunque nos demos cuenta un poco tarde de las cosas que hacemos mal, siempre será solo un poco tarde y nunca demasiado.
Me gusta estar contigo, me gusta despertar al lado tuyo, darte el beso de buenos días y hacer el amor como inicio de un día laborioso, me gusta tirarme al sofá, ver tu cara de enfado por mis tonterías y solucionar o calmar las aguas a besos.
Posiblemente no sea suficiente para ti, posiblemente mi forma de amarte te resulte extraña, pero no por ello es peor que las demás, a mi manera, siempre te he querido, siempre te he añorado, siempre he deseado estar a tu lado, aunque con mis actos dijera todo lo contrario. Mi cabeza loca a veces no sabe como actuar en consecuencia al corazón, quizás no sepa ser tan expresivo como te gustaría que fuera, pero puedo decir con palabra lo mucho que te quiero, puedo intentar redimir mis errores y darte todo lo que desde un principio has merecido.
Ojalá, puedas ver que estas son mis ultimas palabras, que las digo con el corazón, que posiblemente no sean certeras a la hora de tu analicia sobre mis actuaciones, pero después de tanta lucha, creo que nos merecemos un ultimo asalto.
Quiero que seas feliz, y quiero estar allí contigo para compartir esos momentos.
P.D.
Te quiero.
Arian A. Javier
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